
Mis vacaciones de verano estan por finalizar y a pesar de no haber hecho todo lo que planee, estoy relajada. Creo haberme encontrado otra vez en estos dos meses, desperte nuevamente.
Desde pequeña siempre crei lo que me enseñaban a creer pero eso termino hace unos años, con exactitud fue cuando cumpli 16. En la escuela me dieron una hoja rosa para contestar 30 preguntas que escribio el profesor y fue ahi donde me di cuenta de lo trastornada que estaba mi mente por haberse dejado influenciar durante tanto tiempo. Mi segundo encuentro conmigo fue a los 17, lamentablemente eso se termino con la entrada de mi mayoria de edad (18 años aqui en mexico) pero afortunadamente a los 20 volvi a mi profundidad.
Hoy mis creencias trato de no ponerlas a flote en las conversaciones rutinarias ni con ninguna persona de mente cerrada ya que lo mas probable es que me llamen chiflada o simplemente me dejen de hablar, claro que no me deberia de importar lo que digan los demas sin embargo no quiero volverme una loca paranoica que impide el acercamiento a personas nobles capaces de poder entenderme. Deberia olvidar todo esto. Tal vez un vaso de leche me pueda ayudar...


1 comentario:
GENIAL!
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